Σάββατο, 21 Φεβρουαρίου 2009

Reencuentro


La ansiedad le comía las entrañas, su corazón latía tan rápido, que Pilar sentía que estaba apunto de explotar. Se hallaba frente a su casa, con sus compras en brazos; Decidió sentarse en la banqueta y fumar un cigarrillo y pensó "¿que mas da?, ahí adentro no me espera nadie".

Estaba confundida, emociones que pensó nunca volver a sentir de pronto volvieron a su cuerpo, a su alma, a su corazón de forma tan mágica, que en ese momento todo le parecía hermoso, admiraba la noche, pensó que después de todo su calle no era tan horrible como muchas veces se dijo a si misma; Se fijo en el rosal que había en la casa de enfrente y se percato de lo lindas que estaban esas rosas blancas. Estaba feliz.

Le dio la última pitada a su cigarrillo y decidió entrar. Su casa siempre linda, llena de fotografías de viajes que había hecho, en busca de algo, o más bien de alguien.
Puso las compras en su debido lugar, y se preparo un baño (siempre dijo que la tina solo la utilizaba para ocasiones especiales).

Disfrutaba estar en esa tina; desnuda, sin esas ropas que la hacen verse solamente como alguien más.

Recordó el encuentro que tuvo horas atrás, la sorpresa que se llevo al ver en el lugar menos esperado a Jimena, su mejor amiga de la adolescencia o de algún modo, su secreto mas preciado.
Pilar empezó a recordar de las veces que Jimena se quedaba a dormir con ella, y compartían sus secretos más íntimos, sus sueños, el anhelo de vivir juntas y escapar de un mundo prejuicioso e irse a un lugar lejos del todo.

Se sumergió, le encantaba la sensación del cuerpo envuelto en agua, se sentía libre.

Al salir de la tina se seco, y se dirigió a su cuarto para arreglarse e ir de salida al café en donde había quedado con Jimena para verse.

Al llegar al café, la vio, estaba parada en la entrada, llevaba uno vestido azul con un saquito blanco, Pilar la encontró preciosa igual que siempre.

Jimena al verla, se acerco rápidamente con una sonrisa en el rostro y la abrazo fuertemente, ambas estaban emocionadas, pues habían perdido contacto desde que Pilar empezó a viajar mucho.

Notaron que el lugar estaba lleno así que decidieron pedir dos cafés para llevar y así tomarlos mientras paseaban por el centro de la ciudad.

Pilar le contó sobre los viajes que hizo, sobre las fotografías que tomo, y de como la soledad de su cuarto a veces la induce a llorar, Jimena se enterneció, le tomo la mano y le dijo al oído "De eso ya no te preocupes, ya estoy aquí", se besaron, y Pilar sintió de nuevo como su corazón latía con mas fuerza que nunca.

Quedaron frente a frente, mirándose fijamente, Jimena le tocaba el rostro y ahora le daba un beso en la mejilla, las dos sonrieron al sentir miradas de la gente que pasaba a su lado, se tomaron de la mano y siguieron caminando en silencio.

Después de unos minutos Pilar hablo "Quiero que me abraces esta noche mientras duermo, quiero volver a sentirte", Jimena sin dudar asintió con la cabeza.

Ya en casa de Pilar, abrieron una botella de vino que compraron, el tiempo paso volando mientras platicaban, y sin darse cuenta las dos se hallaban dormidas en la cama.

Entre sueños Jimena sintió frío y abrazo a Pilar, esta al sentir aquel calido abrazo le respondió con un beso en la frente, y pensó que de todos los viajes que había hecho, nunca iba a olvidar el viaje que hizo al café esa noche, y mucho menos olvidaría la fotografía que quedo grabada en su mente, la de una bella mujer vestida de azul parada en la entrada de ese café.

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