Τρίτη 5 Οκτωβρίου 2010

LAS IMPORTANCIA DE LAS PROPUESTAS DEL DUQUE GEORGE II Y SU COMPAÑÍA

El trabajo a nivel teatral del Duque de Saxe-Meininger, Jorge segundo II, fue como bien se sabe elemento precursor en varias áreas del arte teatral, específicamente en la escenificación. Desde la fidelidad, con la que el Duque se apegaba al texto dramático en el montaje de las obras, para así otorgar al público una representación cargada con la intención primera del autor del mismo texto, hasta toda la Logística y producción que englobaban sus espectáculos, configuraron en buena medida lo que hoy conocemos como una producción de teatro en Occidente. De tal modo que a mediados del siglo XIX, en Alemania, la compañía de los Meininger dio paso a una nueva vía donde el teatro era concebido en una obra de arte unitaria, global, armoniosa; donde cada una de las partes era tan importante como la otra, es decir: una estructura. Así, la relevancia radica en tal punto en: la estructura teatral, pensada en su escenificación, la dirección del sentido estético del lenguaje escénico, en cuanto a escenografía, y todos los elementos de la obra y evidentemente el manejo de los actores, el movimiento mismo, la interacción y una de las más importantes modificaciones que hace Jorge II, es de igual modo la de romper con la idea de actores figurantes y divos, y es que para el Duque, el actor tenia que ser versátil; capaz de interpretar cualquier tipo de papel que se le llegase a presentar, así que el trabajo actoral en ese momento también torna de sentido. Se dice que con las labores artísticas y de gestión de los Meininger comienza una idea my concreta y la realidad de aquel rol del que hoy conocemos como director de escena, ingeniro del lenguaje de la representación. Asimismo, en esa misma línea discursiva, aquella idea de la unidad de Alemania, se encuentra tan presente en Jorge II, como en otros pensadores de aquel tiempo, manifestando tal punto en sus trabajos artísticos, un arte completo, que tome elementos de otras áreas desde su planeación hasta su ejecución. Y es que todo lo anterior, no sólo involucraba lo estético, aquella actitud, o carácter de investigación y aplicación de elementos hasta de otras ciencias presentes en el Duque de Saxe-Meininger a mediados del siglo XIX, responde, en efecto, al llamado ético, al proceder del trabajo individual y en conjunto, es decir, que lo traslada a un plano de acciones en función de resultados específicos, pero a modo de buscar un correcto proceder mediante la reflexión y la comprobación de estos, a saber, un plano ético. Es este entonces un diapasón que recorre lo vivencial ya hacia una forma muy específica, particular e innovadora de la vida del actor y del hombre de teatro, un modo de encaminarse al profesionalismo de la vida teatral. Aquí se puede decir que para el teatro de Occidente, la representación, la idea y realidad de la compañía teatral torna su significación en el plano social, y gracias a la inteligencia del Duque este ganaría prestigio y se dirigiría por otras miras, y senderos en los años que le siguieron dentro del la creación, la intencionalidades y finalidades del presente arte.
Roberto Fernando Tarratz Rodríguez












SOBRE ILUMINATA Y LA RELACIÓN CON LA EXPERIENCIA TEATRAL DE NUESTRO CONTEXTO E INQUIETUDES PERSONALES

Las elecciones que tomamos, o mejor dicho, nuestros pensamientos, o todavía mejor, la manera como tomamos las cosas, como dice aquel adagio latino: “no son las cosas la que nos afectan sino la forma como las tomamos”, construyen nuestro proceso particular de significación, nuestra vida, la manera de nuestra experiencia reflexiva. Lo antes mencionado enuncia de algún modo, la concepción de la actividad artística en la vida de los seres humanos. Podemos hacer cosas por el simple hecho de hacerlas, pero, cuando las acciones se encuentran cargadas de una intencionalidad previamente reflexionada, predeterminada, se construyen nuevas posibilidades del actuar humano. El arte es creación, convenio, interacción y en tal vía comunicación, una que se da entre los hombres, si es que acaso hay otra. Y con ello la sensibilidad, entendida como apreciación de las cosas del mundo, desde ese particular enfoque es requisito para el arte, pero lo es más el trabajo asiduo, la decisión de, la realización del mismo, en resumen, el arte, su labor, se trata entonces, sino falla el natural entendimiento, de un modo de vida, tomar las posibilidades del mundo y llevarlas a planos concretos. Con lo expuesto anteriormente se sigue como la película Iliumitana muestra un estilo de vida de gente de teatro, que respira, que come y que es para y por el arte, por el teatro… Con ello la exposición del drama de sus personajes es diverso, pero más allá de adentrase a realizar un bosquejo especifico de la película quizá su importancia desde un punto de vista personalísimo; es tomar la idea del teatro planteado en la misma, como una forma de hacer, de concebir, como una poética, como una filosofía de vida.
¿Qué es el arte en esencia? … Más que intentar dar una resolución definitiva a tal cuestión, que de suyo es imposible, en éste breve cometario, el hecho de formular la pregunta es ya lo rico, y relevante dentro del quehacer reflexivo. Todo lo que uno realiza, se gesta desde un direccionamiento y eso en referencia a realizar como algo pensado, un producto elaborado, llámesele en el caso especifico del teatro: desde una análisis, un ejercicio de interpretación, hasta en los planos de la esfera profesional, un proyecto de escenificación. De todo eso se sigue, que al apreciar la cinta Iliumitana, se contempla de algún modo lo dicho con antelación en la vida de los personajes del film: la actriz diva, el dramaturgo romántico, el crítico mordaz, la dueña del teatro de socialité, el productor mercantil, utilitarista y poco entendido sobre el arte que negocia, son, pues, excelentes ejemplos de que ciertas nociones permean en la sociedad por periodos de tiempo, es decir, el arte, es una forma de vida, que rebasa lo social, pertenece en un primer plano a ello, pero, luego se eleva a lo ético, filosófico y espiritual, ese es en algún sentido su carácter excepcional. Hay algo muy, pero muy cierto, todos los seres humanos somos personajes, nos construimos conciente o inconscientemente formas de abordar la vida, de mostrarnos. La esencia del hombre es una, pero la contingencia, por su naturaleza, en conjunto con la intencionalidad brinda la pluralidad de la expresión humana. Queda, pues, que ver la maravilla, la magia de la extra-cotidianidad que brinda y ocasiona la película Iliumitana, da un respiro eficaz a nuestro ambiente ávido de creación e imaginación constantemente, es un ejemplo de un cierto tipo de actitud hacia el teatro en un momento histórico determinado, pero en esencia muestra como la actividad artística es un compromiso personal, y no sólo actividad laboral, o recreativa, un mero pasatiempo, sino una verdadera filosofía de vida.

Roberto Fernando Tarratz Rodríguez

Κυριακή 19 Σεπτεμβρίου 2010

REPORTE DE LECTURA SOBRE LOS TEXTOS DE DUBATTI



El teatro puede ser abordado desde distintas ópticas, una de esas tantas formas, es aquella que lo entiende como fenómeno, como producto social y dentro de la sociedad misma, como hecho humano. Se le puede mirar de igual modo a partir de procesos, periodos, pero sobre todo desde maneras o poéticas, generales y especificas. Desde tal panorama histórico, poético y fenoménico el teatro nos muestra la vida, la vida del hombre: de sus conflictos, es decir, del drama: acción, del juego entre lo protagónico con lo antagónico. El teatro es vida, desde que se lleva a escena el escrito, el drama, la acción misma, desde que su material de trabajo en esencia son las situaciones humanas, el fenómeno del hombre, el teatro es vida. Lo anterior se entiende desde la representación y además como forma, modo de llevar a cabo una actividad en específico, es decir desde lo general hasta lo particular. De tal modo que lo escénico puede ser abordado desde planos diversos: dependiendo del contexto y el momento en cuestión. Esencialmente el arte va ligado al proceso histórico de las culturas, si se toma en cuenta que el arte es un bien cultural, y que el proceso histórico puede de igual manera ser entendido desde un plano historicista o meramente nominal, el arte es un hecho humano, palpable y claramente distinguible en sí mismo, en sus precedentes y sus efectos. En el caso del teatro eso es claro, desde su concepción teórica hasta su praxis neta, real.
Desde las nociones aristotélicas la teoría dramática tuvo una gestación canónica, como buena tradición y funcionalidad de la ciencia occidental, el carácter sistemático presente en Aristóteles, proyecta la cúspide de un gran corpus que recorrió varios siglos, y justo después de la edad media el teatro adquirió una nueva forma de interpretación, literal y figuradamente. Una vez que se modifican las ideas surge el hecho, pues desde una base estable se generan cambios más precisos, exactos. De tal manera que el proceso de modificación de la concepción acerca de la elaboración del drama, tuvo modificaciones dependiendo de los momentos y circunstancias que acaecieron en Europa. Si bien ya los latinos, habían puesto de su cosecha no fue sino hasta el siglo de oro español cuando se comenzó a romper el canon aristotélico en cuanto a la concepción y diseño de lo teatral, de la representación. Desde ese gran paso del teatro europeo que se generó desde los cambios del renacimiento, hasta el romanticismo y el paso de los grandes movimientos ideológicos europeos al contiene americano, se detecta un teatro más de identidad, un discurso teatral que busca mostrar la verdad.
Así el teatro como disciplina artística es en esencia multidisciplinaria y comparte con esas diversas disciplinas sendas funciones, y es que ya sea que intente educar, entretener o informar, el arte, el teatro, comunica y vincula al ser humano. Para Dubatti el teatro hace que el hombre estreche lazos unitarios. El arte teatral es ya en su conjunto, un modo de resistencia y un vehiculo para la inteligencia, para poner en práctica aquello que nos hace hombres. Si bien para los neokantianos, movimiento importante para la cultura occidental de mediados del siglo pasado, el hombre es en esencial no ya una animal social o político, sino simbólico, en los símbolos, lenguaje del inconciente, y alimento para el arte, está el otro paso de esa relación del mundo onírico y creativo del hombre con las estructuras, lógicas formales y discursivas que dan vida y sustentan la gran dinámica que construye a la sociedad de occidente. Y es que el arte es un factor para estimular la imaginación y la inteligencia, se nutre de los símbolos y a ellos regresa.
Así, Con sus edificios de funcionamiento, construidos en menos de un siglo, la era de la comunicación global hace todo inmediato, y evita pensar, evita reflexionar, por lo menos a la mayoría de los individuos. Con ello la idea de la aldea global de Marshall Mcluhan cobra importancia relevante hoy día. Precisamente Mcluhan distinguía entre medios fríos y calientes, cada uno de estos hacia menos o más partícipe del contenido al espectador. Esa cuestión epistemológica y cognitiva es sumamente importante, porque el teatro tiene mucho de interacción con el espectador, crea una relación directa de algún modo con tal espectador, en el acto de la contemplación escénica. Con lo anterior se expone que el arte teatral desde todas las áreas que lo conforman, tiene una tarea y función elemental , desde sus orígenes, o sea desde que existen el hombre, una tarea que conjuga algunos factores imprescindibles en el hombre, y que responder a : expresar, relacionar en sociedad, crear un vinculo comunitaria, evocar, plantear, mostrar en narración y en metáfora a la vida, pero sobre todo ser espejo de la vida misma, y un modo de transformación de la realidad y del ser humano.


Roberto Fernando Tarratz Rodríguez

IDEAS ACERCA DEL ARTE TOTAL PRESENTE EN WAGNER



El arte total, su concepción, posibilidad y realidad forman parte de una dinámica, y de una empresa que de igual modo engloba diversos intereses y funciones, por lo menos tal conjunto de puntos desde la perspectiva wagneriana. Como todo momento artístico, centrífuga y centripedamente, sus lineamientos, los de la obra wagneriana, estuvieron supeditados en gran medida a un momento histórico a ciertas necesidades y circunstancias de su tiempo, y de un lugar en específico: Alemania. Y es que la misma historia, nos ha mostrado como las aspiraciones de los individuos, en este caso de los artistas, juegan, luchan o van acorde a los movimientos de su tiempo, resultado de que el arte se muestre como una dialéctica entre los movimientos internos y externos, los del individuo y los de la sociedad. El arte es de primera instancia un hecho humano, por ende social, independientemente de los resultados o intenciones que se le puedan proyectar posteriormente, de antemano, como fenómeno el arte es un hecho social preponderantemente. Con tales esbozos que sirven para contextualizar la creación de Wagner, su carácter y sentido, puede uno, adentrase más expresamente al marco histórico del sitio donde se proyectó la obra del insigne alemán de primera instancia. Entonces hay que considerar aunque sea a la brevedad la situación de Alemania en los tiempos de Wagner. El país teutón tuvo grandes movimientos en los últimos quinientos años; desde la separación de la iglesia romana, creando el protestantismo, hasta muchos otros, conglomerándolos, en grandes momentos como: la ilustración, el romanticismo, y el nacionalismo alemán; creando así la idea y la realidad de un sólo estado, la unificación de Alemania y con ello el espíritu de todo un pueblo. Si bien no todos los movimientos mencionados tuvieron origen en Alemania, si se puede tomar en cuenta que casi toda Europa participó de esos movimientos, y de sus consecuencias. Alemania es la cuna del filosofofar académico y del idealismo moderno. No sólo eso, sino que también lo es también de algunos teóricos de orden expresamente social, que decir de Marx y de la antitesis del pensamiento hegeliano. Todo ese contexto enmarca por mucho la caracterología del alemán: una cierta exaltación del espíritu por sobre las cosas del mundo con una fuerte carga de compresión racional. Lo dicho anteriormente muy a grosso modo. Así, Alemania es un punto medular para el pensamiento de occidente y su dinámica en los últimos doscientos años, por lo menos para el continente europeo, directa e indirectamente. Tal marco histórico señala un contexto para la comprensión precisa del la obra wagneriana, desde un pasado plagado de mitos, de culturas antiguas, un presente que en su tiempo significo un replantearse cuestiones cimentadas, y un futuro que en ese tiempo se miraba como un cambio y andar desde el hombre y para el hombre, en el caso de Wagner desde y para el arte, con el poder del hecho artístico.
Se sabe, que el gran planeamiento alemán fue el redescubrimiento de los griegos, de la cultura dorada de la Grecia antigua, sus artes y filosofía. Y se habla de re-descubrimiento, porque ya los renacentistas en Florencia, habían rescatado del desinterés medieval muchas y sendas obras de origen griego y de saber invaluable para el conocimiento humano. En el caso de Wagner su atención estuvo marcada en gran medida por buscar la unificación de disciplinas artísticas para encarnar ese tipo de representación de estilo griego que tenia un vínculo estrecho con la sociedad toda, era un arte del deleite y de utilidad social, unificaba al pueblo, y elevaba al espíritu, tenia un sentido estético y moral, unitario y multidisciplinario. La genialidad de Wagner era tanto teórica como practica: de idear y de obrar. Pero es que el pensamiento wagneriano se encontraba unido estrechamente con la filosofía de su tiempo, y eso literalmente hablando. Así, se puede decir que la amistad que mantuvo con Nietzsche marcó su obra, la llenó de un acentuado vitalismo y de una exaltación por la cultura occidental, de un replantemanito de lo Dionisiaco por sobre lo Apolíneo. La idea de mover el espíritu, mediante la música, proviene de un referente filosófico cercano a Wargner, del mismo mentor de Nietzsche: de Schopenhauer, quien exponía que la música era el arte más puro y más cercano a la verdad, lo era porque la música, el sonido, se acercaba más a la voluntad, a esa fuerza irracional, que según Schopenhauer fungía como la esencia del mundo. El arte era entonces una manera simultánea a la renuncia, para llegar a la esencia de la realidad, es decir, vencer lo fenoménico.
De tal forma que se le conoce a Wagner más como compositor que como cualquier otra cosa. Se puede decir, siguiendo lo anterior, que la visión de este genio alemán era la de un ingeniero de la escena, pero tal vez el arte era un pretexto para hacer llegar al espectador un contenido de un orden superior al mero espectáculo. Parece que para Wagner, en efecto, el arte era medio y fin en sí mismo: arte total, como suma de distintas técnicas y disciplinas, y un medio de transformación en el hombre; en el que contempla la representación, porque al igual que en los griegos, el arte se concebía como medio de provocación, porque se le quiera o no, el arte siempre va a tocar de algún modo tanto a la pasión como a la razón, porque el arte es expresión de la naturaleza humana y esa naturaleza es unitaria, y tendiente a la expresividad y a la recepción de la interacción con las cosas del mundo. Wagner vio que las disciplinas, en conjunto eran más útiles para dar vida a un mecanismo, a un vehiculo, de transformación de trasmisión de ideas y emociones que llegaban al espectador, a los hombres. Significa un partir de lo propio del hombre, para llegar a tocar las fibras igualmente naturales del ser humano en pro de la actualización de potencialidades, de la expresividad, de la realización humana, que significa la obra de carácter artístico de su creación, ejecución y contemplación.





Roberto Fernando Tarratz Rodríguez

Κυριακή 27 Ιουνίου 2010

ANÁLISIS ACTANCIAL DEL TEXTO DRAMÁTICO ¿ÚLTIMO ROUND? DE EDGAR CHÍAS



IV: JAIME Y PERLA



PERLA

Tomando a Perla como sujeto para el análisis del texto, por un lado su objeto se mueve en torno al deseo de convencer a Jaime de que se quede con ella y de que este último acepte la paternidad que le corresponde, es decir, su deseo se vierte sobre tres intereses entrelazados: primero tener al hijo y que Jaime lo acepte, y a la vez permanecer juntos. Así, la motivación de Perla en ese sentido es el convencimiento que ella trata de ocasionar en Jaime, la persuasión en favor de su interés más esencial: tener a su hijo. Pero a la vez otro elemento de deseo presente en Perla es que Jaime se de cuenta de lo que ella siente por él, ya que al parecer ella realmente lo aprecia, quizá hasta lo ama de verdad y su relación con Fernando es meramente de amistad y apoyo. El texo no es plenamente explícito en cuanto a los verdaderos sentimientos de Perla por Jaime o por Fernando, a momentos resulta que ella siente algo más por Fernando, son como indicios, y que además sólo quiere a Jaime para que responda a la responsabilidad del bebe que viene camino.

En cuanto al Destinador (dador), la pregunta es: ¿Quién puede darle a Perla lo que desea? De primera mano quizá la respuesta más lógica sería Jaime, él es su donador de felicidad o satisfactor más evidente. Pero por otra parte, lo que busca Perla lo puede encontrar con Jaime o no, esencialmente lo que ella quiere realmente es tener al bebe, sea o no que Jaime lo acepte. Por el lado del Destinatario (receptor) el bien es para Perla, pero también para el hijo que ella espera, porque obtendrá el bien, el don, de la vida. El derecho a elegir sobre la vida de su hijo, y la responsabilidad de una vida recaen en Perla ya que dependiendo de la decesión que tome penderá a su vez la vida del bebe.

Para analizar las fuerzas a favor de los intereses de Perla, o la potencia Ayudante el texto ofrece la idea de que Fernando es una especie de héroe y de que Jaime es el villano, en un sentido podría ser así, pero lo cierto es que tal situación suele ocurrir en la realidad, guarda un rasgo de verosimilitud pero también mucho de realidad. La trama de la historia es un hecho, o sea, una situación común en la realidad, verosímil, plausible y real. Así que ninguno de los personajes es totalmente bueno o malo, responden a estímulos conforme a sus movimientos internos, motivaciones personales, deseos próximos y lejanos, anhelos y necesidades, como ocurre mayormente en la vida. El oponente de Perla podría ser Jaime como sujeto, o también alguna situación en particular. El oponente principal de ella a lo mejor es el cúmulo de situaciones que le impiden dar a luz al niño que espera, y en particular las decisiones que tome Jaime con respecto a tal cuestión.




JAIME

En el caso de analizar el texto desde Jaime como sujeto su objeto básico resulta ser: por una parte retener a Perla, que ella acepte abortar, pero esencialmente el objeto de deseo de Jaime es deslindarse de toda responsabilidad que lo vincule con la paternidad del hijo que espera Perla. Jaime evidentemente tiene sentimientos de afecto por la mujer, muestra indicios de sentir algo fuerte por ella, pero más que amarla su deseo es de retención, de capricho, de empecinamiento.

Para generarse una visón del Destinador (dador) en la obra, se pueden tomar las decisiones que lleve a cabo Perla, que acepte abortar o que renuncie a todo tipo de relación con Jaime como elementos primordiales que dan vida a la idea de destinador para Jaime. El Destinatario (receptor) en este caso, es el que obtiene la ganancia de tal deseo, es decir, el propio Jaime. Lo anterior porque si Perla decide abortar entonces el deseo de Jaime se cumple, pero si ella abandona a Jaime también se cumple de deseo de este último, dado que le interesa más a él no hacerse cargo del niño que permanecer junto a Perla.

El Ayudante de Jaime es Fernando, aunque parezca paradójico decirlo, pero puede colaborar, de hecho lo hace así, para la obtención del deseo de Jaime: no tener al niño o desvincularse de toda responsabilidad. Una motivación fuerte para que Perla abandone a Jaime es Fernando, por eso un ayudante fuerte para que Jaime logre su objetivo indirectamente es la figura de Fernando. El oponente directo a los deseos de Jaime es el que Perla acepte tener al hijo, las decisiones de Perla son las contradicciones externas a la voluntad de Jaime, a sus deseos más evidentes, los que motivan el sentido de sus acciones y decisiones.

REFLEXIÓN ACERCA DEL ESTUDIO TEATRAL Y SUS EFECTOS EN EL INDIVIDUO



REFLEXIÓN ACERCA DEL ESTUDIO TEATRAL Y SUS EFECTOS EN EL INDIVIDUO


El mundo es un escenario, y todos los hombres
y mujeres son meros actores”

Shakespeare, William



La vida del ser humano se puede comprender con seguridad en ciclos, y es que todo cuanto sorprende al entendimiento se muestra de forma cíclica. El tiempo mismo, como han detallado con acierto las culturas maestras de antaño es un conjunto de ciclos, es arte temporal, es un flujo de instantes interrelacionados que se conjuntan y se asimilan desde la conciencia. Así, se puede ver que cada cosa que hagamos está circunscrita de forma natural a pequeños objetivos concientes o inconcientes, lo que deriva en un gran objetivo, el cual, forma parte de ese algo más. Así, hasta llegar a una cosmovisión, o a una significación de la vida misma. Al cerrar un pequeño ciclo, se cual sea su naturaleza, se observa, el comienzo de otro camino que exige nuevas formas de entendimiento, y un carácter endeble, como la rama en un punto medio, que ni esta tan dura, ni tan suave, se necesita una voluntad flexible empapada de sentido común. Queda dicho de esta forma, que lo más exacto en cuanto a nuestra disposición natural es la parte propicia al cambio, a conciencia, dispuesto a desarrollar facultades propias del hombre, pues el hombre es un cúmulo de potencialidades. “Sólo se que nada se”, desde esa sentencia partir hacia el conocimiento. La vida es un movimiento natural donde la dualidad nacimiento- muerte se da de forma irrevocable, y esto se muestra en todo, evidentemente también en el arte. Renacer en todo, sobre cualquier aspecto, más en la conciencia, continuamente, un aquí y ahora.

La antigua sabiduría egipcia recalcaba sin titubeos que todo es mental. Poco importa el factor exterior, lo importante es la visualización. Si, la vida se ve desde una significación personal y es que "no son las cosas las que nos afectan sino el sentido que les damos" dice con acierto un adagio popular. La reflexión sobre el arte, es muy personal, porque desde allí parten los supuestos y los axiomas, que definen el carácter de la estética y las convenciones, los consensos, es una suma de individualidades. El teatro es manifestación de la idea, es realización y complementariedad, además de tener una fuerte carga totalizante. El teatro es una muerte que nos lleva a un renacer. Ligado a ello, con ese renacer totalizante aparece la reflexión. De tal manera que la filosofía es en esencia una actitud hacia la vida y algo natural en el hombre. Parece que las profesiones son elecciones que van acorde a capacidades y aptitudes. Lo cierto es que el hombre es un mar de potencialidades esperando ser puestas en práctica, eso es una de las cosas que más apasiona del desarrollo teatral a nivel individual. El hombre ciertamente es creador, un ser que da. Aunado a esto el arte es práctica expresa de esa idea. El teatro por su sentido multidisciplinarlo es muy interesante y pedagógico, lúdico, curativo, humaniza y funge igualmente como un vehiculo maravilloso para la trasmisión de ideas, para la comprensión del mundo, y para mostrar significados, sistemas de simbolización y formas culturales, que van desde lo primario hasta llegar a elevar al hombre a un entendimiento tal de sí mismo, que éste, modifique su vida o bien que trasforme su carácter y se encuentre también mediante éste ejercicio trascendental a sí mismo, como un ser de posibilidad, volitivo y preparado para vivir con una conciencia ligada a la acción, al actuar conciente.

Por ello, el estudio del teatro lleva a experimentar varias cosas, desde lo conceptual hasta lo meramente vivencial, pasar de un enriquecimiento cultural, hasta una sensibilización y una modificación de un andar por el mundo. “De poco a poco se hace mucho” decía Cicerón. Sólo el hombre desde su conciencia puede comprender su mundo y su sentido en él. Ahora bien, lo que enriquece en demasía es esa relación con el otro, con el ser humando que brinda la otredad, aquella categoría que se da expresamente en el teatro, esta sociabilización a nivel bien humano y sincera, es un hecho social neto. Las formas de representación que son naturales en el hombre. El teatro puede ser entendido a ciencia cierta como un acto ritual, como algo sacro, un encuentro cósmico, un modo de mover la energía y crear un momento, un instante de magia como bien dicen los autores reconocidos en esta área, parafraseando varias ideas: hacer visible lo invisible en un momento presente y en un espacio vacío, desde toda nuestra concentración y con un movimiento orgánico desde el interior, hasta la expresión del cuerpo, con todas las dinámicas que se presentan en cada cultura, un equilibrio natural , una lucha de dualidades, un punto estático, un impacto de golpe, una respuesta, y una generación de estímulo respectivamente, todo esto y además un sentir interno, una remembranza, haciéndola real y representando un hecho determinado. Así el teatro es muerte y vida, pero ante todo es una necesidad humana, es un goce, un compromiso, una complementariedad y una forma de vida.

GRACIAS A LA VIDA



Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
Perfecto distingo lo negro del blanco,
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
Graba noche y día grillos y canarios;
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
Y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
Con él las palabras que pienso y declaro:
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos, montañas y llanos,
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano;
Cuando miro el bueno tan lejos del malo,
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos, que es mi propio canto.


Gracias a la vida que me ha dado tanto.



VIOLETA PARRA