Παρασκευή 28 Αυγούστου 2009

La narrativa, la dialectica hegeliana en la obra abierta

La narrativa como estilo literario, es lenguaje que juega entre una poesía descriptiva y una crónica inexistente. El narrador, sea en primera, segunda o tercera persona trata siempre de que el que este afuera del contexto, el observador o lector se una a un mundo distinto del que normalmente vive. Muchas veces es el lector el que sienta la vida y el movimiento, y hasta porque no, oler los ambientes además de que el mundo que se dibuja y desdibuja en cada página con la guía del escritor. En los libros por ejemplo de Dostoevsky, en el caso particular en su novela, El eterno marido, el lector siempre se encuentra bajo las espaldas de Veltchaninov quien nos va ir guiando bajo las inquietudes y las desgracias que lo lleva una vida llena de apatía, todo es reflejo, todo es consecuencia de las condiciones que el escritor pone para que el lector le de vida y movimiento a la narrativa. De cierta forma el juego lector-escritor es ya inherente desde las primeras páginas, poner las condiciones introductorios de la narrativa una de las partes más importantes. En el caso de Pedro Paramo, desde el inicio de su lectura percibe el calor y la claustrofobia, la claustrofobia de los personajes, ellos vivían aparte en esa dimensión pero era aquí donde se les otorgaba sentido y vida que a lo largo de la novela se percibirá en distintos matices y distintas situaciones. En el caso de Aleph el punto que es todos los puntos donde ninguno es, desde un principio Borges nos sumerge en la angustia del devenir, la muerte es opacada por un cambio de cartel, que ya hace distinto todo, un personaje obsesionado con describir el infinito, una apatía final que salvadora que nos regresa a mirar más hondo nuestras pretensiones. En el caso de Rayuela de Cortázar encontramos más marcado esta interacción entre la vida interna de la novela y movimiento que le da el lector a la obra, la obra del dios escritor adquiere sentido cuando nosotros le damos sentido, aunque el mismo tenga impregnada sus intenciones, pues en esta novela encontramos una interacción del lector, los personajes, las situaciones, y casi por el rabillo de las líneas de los párrafos al escritor. Borges aparece reflejado en sus personajes, Cortázar como demonio juguetón que nos invita a participar, Rulfo asfixiándonos con sus descripciones y sus sórdidos recuerdos. En su ponencia El problema de la obra abierta, Umberto Eco tiene un a intuición similar a esta, cito: “A estas obras (obra abierta), de un modo u otro le exigen al lector reacciones interpretativas muy libres, podríamos añadir otras obras que poseen en sí mismas como una especie de movilidad, una capacidad de replantarse caleidoscópicamente a los ojos del lector como nuevas dotados de perspectivas diferentes…”, continua, “…ciertas obras literarias que, por la complejidad de sus estructuras , por el complejo interrelacionarse de los planos narrativos, valores lingüísticos, relais semánticos, alusiones fonéticas, evocaciones míticas y modelos culturales, tienden, en la intención del autor, a vivir una vida propia, renovando continuamente sus propios significados…”
Como sea la narrativa también es un lenguaje simbólico codificado, es casi como mostrar lo más intimo, como si el escritor quisiera mostrarnos su interior más profundo pero disfrazado en un símbolo codificado, en una apariencia que no se es evidente, sino al contrario, es como un pensamiento complejo jugando con su sentido, su estructura mentales, sus experiencias, y sobre todo jugar con todo anterior pero en el lector. Es más, es un lenguaje que es accesible para todo humano, pues el simbolismo es una actitud humana de representación de su vida interior y exterior, que pretende meter al individuo en el mundo del otro que es siempre el mismo; cito El problema de la obra abierta: “La “sugestión” simbolista trata de favorecer no tanto una recepción de significado concreto cuanto un esquema de significados posibles todos igualmente imprecisos e igualmente validos, según el grado de agudeza, de hipersensibilidad y de disposición sentimental del lector”. Es un lenguaje que juega con nuestras facultades intelectuales, imaginativas, sentimentales que pretende sacarnos de nosotros para llevarnos a otro mundo y luego regresarnos otra vez en una percepción renovada; algo así como la dialéctica hegeliana, o dicho propiamente en términos de narrativa y guiones un inicio, un clímax y un final.
La narrativa no solo se da a niveles de símbolos lingüísticos, sino también en lenguaje visual, como el cine, o lenguaje musical, pero parece que la representación el juego y la combinación de toda la conciencia (me refiero a su estructuras mentales, categorías y las facultades como la imaginación, y los sentimientos) todo y cada uno está diseñada para que a nosotros (tesis, consciencia) salgamos de “nosotros mismos” otro mundo (antítesis, mundo de la novela) y regresarnos con algo de este viaje maravilloso que nosotros como seres humanos creamos, y que nos otorga la facultad maravillosa de la creación y caer en cuenta de nuestra calidad creadores (síntesis, conciencia renovada).
“Hanedel, cuando componía su música, era valiente, innovador, poderoso le impulsaba ese heroísmo del que es capaza un pueblo. Pero cuando trataba de consumar su obra, se sentía cohibido, frío e incluso enfadado consigo mismo; entonces se servía de algunos métodos aceptados en la ejecución, se ponía a escribir, apresuradamente y mucho, y se sentía dichoso de acabar, pero no con esa felicidad de Dios y de otros creadores en el ocaso de su jornada fecunda”. Nietzsche, El caminante y su sombra. Aforismo 150

Πέμπτη 27 Αυγούστου 2009

Alucard.

Se escuchaba a lo lejos la música, era un gran estruendo, ese estridente estruendo que producen las casonas viejas cuando la lluvia y el viento la azotan, crujían puertas y ventanas, pareciera que el cuarto iba a caer. El sol empezaba asomarse a través de las nubes de ese nublado firmamento, y no quería mirar, me daba asco tal espectáculo, me llevaba las manos a al rostro, como si me cubriera de vergüenza y me decía a mi mismo con un evidente dejo de sarcasmo: “¡Alucard!, maravilloso un día más – con un poco más de rabia apagada – ¡un maldito día más! – un poco más calmado quizás - ¡Dios de los cielos porque me azotas con esta vida vacía y sin sentido!, he perdido el sabor a la vida, en verdad me siento muerto en vida, la música de todos los días, sinfonía de una vida sin sentido, la cotidianidad me apresa, como pájaro enjaulado”. Al tiempo de eso escuche el timbre, yo como de costumbre, ignore el llamado, especialmente tan temprano en la mañana – supuse que era temprano. Ignoré e ignore, pero la insistencia era tal, que decidí pararme pero la pesadez de mi cuerpo era tal que juraba estar pegado a la cama, era imposible que me levantara.
Ahora sonaba la puerta y el timbre con tal sincronización, era como una sinfonía estruendosa casi placentera y a la vez molesta, era casi mágico, me perturbaba, me desesperaba, ¡era tremebunda!, me dio un extraño vértigo, quería estallar en gritos y alaridos y más ahora que me invadía aquel recuerdo. Era hermosa esa chica, aquella del bar, cabello castaño oscuro, unos ojos enormes con ese negro brillante, como perlas negras, y ese cuerpo, con esos senos pequeños y firmes y ese culo de ensueño, pero lo que más llamaba mi atención era su cuello, su blanco y sedoso cuello, era una sensación nueva para mí. Hacía tiempo que no estaba con una chica, desde que salí de la universidad supongo, odiaba aquella ciudad, que recuerdos tan asquerosos tengo de esta, aunque había muchas mujeres hermosas.
Me levante, baje las escaleras y me dispuse a la puerta, la abrí, del otro a lado había un mensajero, decía algo de un paquete que enviaban de alguna parte de Europa. Me sorprendí puesto que supiera mi familia tenía centenares de años viviendo aquí en América. Tome el bolígrafo y firme la forma, se despidió con un vulgar - “Buenos días” – que me dieron ganas de ahorcarlo. Me dirigí al sillón más cercano mire el paquete que no tenia nada en especial, color café con algunas cintas del tamaño de una sandia, pesaba como demonios. Me dispuse a buscar el remitente, no lo encontré, me levante y fui a la cocina a buscar un cuchillo, me dispuse abrirla, tenia la mano de un lado y en la otra la punta del cuchillo sumergida en la caja cuando el maullido de un gato me distrajo, y casi hace que me rebane el dedo del susto. Fue una cortada ligera, brotaba mucha sangre, no importaba mucho pues la curiosidad era aun más grande. Abrí la caja, saque un pequeño y pesado cofre, sobresalían unos colmillos en la cerradura, era la boca de una figura de un murciélago, casi humana, demoníaca; entonces quede hipnotizado con los ojos de aquella bestia de bronce hasta que estos empezaron a brillar, me exalte y luego trate de tranquilizarme me dije: “Es solo tu imaginación Alucard no te asustes, no es dormido muy bien estos días”. Con un gran respiro tome valor y abrí el cofre y vi un gran talismán, del tamaño de un puño, pensé que sería bueno venderlo por algo de plata, al fin me hacía mucha falta y no me importaban las reliquias gran cosa, aunque mi casa era un nido de ratas lleno de recovecos. La observe un momento, mi rostro se desfiguraba graciosamente, observe que el talismán estaba algo sucio, la sangre que empezaba a caer de mis manos en su brillante superficie. Me dirigí a la cocina cuando un sonido casi fugaz, un alarido, me hizo voltear hacia el cofre, los ojos del murciélago empezaron a brillar nuevamente, caí en un pánico indescriptible, me respiración era agitada, estaba como roca parado mirándola, mi corazón iba reventar, quise tirar el talismán lejos que también empezaba a brillar al mismo tiempo con una luz intermitente, quemaba, lo sentía adherido a mi mano, gemía de dolor como cuando una de esas tantas perras con las que me acostaba tenía un orgasmo.
No sé en qué momento corrí fuera de mi casa, me encontraba en cuclillas en el patio, me tendí, no podía respirar, todo me daba vueltas esta semi-inconsciente mi visión era turbia, mi boca tenía un sabor raro, como sangre muerta y fresca, pestilente, dolor y sufrimiento sentía en mis entrañas, pero eso no era que me preocupaba, sino el hecho de ver a aquel gato destripado, mis labios mojados y el gran placer que eso me causaba, ¡sentía placer por el dolor!


Dos pastillas para dormir y un vaso de agua es todo lo que dejo el desaparecido Alucard. Todos estamos de acuerdo que era un misterio su fatal muerte. El número cero (extraño número) de la calle once era su hogar, mientras llegaba, las luces de las torretas me asechaban, había niebla y el canto de los buitres se escuchaban al unísono con el sonido de las coladeras, sus garras hacían un ruido infernal, alejaban hasta al más valiente. Indiferente me pare y me baje de mi coche, llegue y la pregunte a la oficial en jefe de la situación, en ese momento me puse a recordar a Alucard. Pálido con esos cabellos rubios como el oro, una tez tostada por el sol, con un presencia que demandaba cierto respeto y ese profundidad de esos ojos azules turquesa, parecía que te miraba con dulzura, pero tenía esa frialdad, como la de un animal asechando a su presa. Hacia un tiempo que había llegado a la ciudad, no era muy grande, y por ende todos se conocían, su inquietante presencia siempre preocupaba a todos. Por petición y convicción propia me acerque a él y entable una pequeña amistad, tomábamos unos tragos en el bar de Raf y platicábamos de música y libros, de nuestros trabajos, trivialidades al fin. “Buen chico” - me decía confundido.
Ahora heme aquí, la escena del crimen era aterradora, “el reino de las huellas” se dispusieron a decirme los forenses. Observe rastros de alguna pelea, huellas de patas como de animales marcadas en la sala con sangre, de garras y manos de personas, era como si un domador de circo hubiera estado entrenando a su mascota y esta se revelara, gran furia.
Era un impecable roba corazones, siempre con estratagemas para conquistar a las chicas; no entendía muy bien su secreto, supongo que era un chico agradable, pero a veces parecía que hipnotizaba a las mujeres y ellas accedían a todos sus caprichos.
Lo más extraño de la escena del crimen era ese talismán rojo, clavado en el corazón del pobre chico, aun no logro comprender que es, para que motivo sirvió y que ritual maldito se llevo acabo para procurar tan sangrienta escena. Su muerte es muy extraña, su cadáver esta bañada de sangre coagulada, su boca llena de sangre, ademas de las mordidas de algún animal, lo rodeaban en todo el cuerpo, es como si lo hubieran hecho explotar. Había algo que no caía en cuenta, y era el orden en que se llevaron acabo los hechos; la lucha se llevo a cabo en la sala (“el reino de las huellas”), pero el cuerpo se encontraba casi al otro lado de la casa en el sótano, el chorro de sangre en medio de la sala delataría que alguien arrastro el cadáver, no había huellas de que alguien lo hubiera arrastrado, todo lo que se había era un camino de gotas y huellas de unos zapatos, parecen del calzado del chico, ¡eso es imposible que alguien se hubiera levantado después de tan sanguinaria masacre, por Dios!. ¡Dios!, estoy exhausto, ese espejo me asusta, me acusa, una gran culpa siento, un miedo aterrador me desbasta cuando miro ese crucifijo donde esta clavado su corazón y en la pared el mensaje: “El plan infernal se ha consumado, el gran maestro a regresado…Drácula”

Τετάρτη 26 Αυγούστου 2009

Ejercicio-ensayo de metafísica imaginaria.



El universo es una espiral, un caos ordenado, una sopa primordial, el hombre como ser creador le da sentido y forma en tres momentos: a través de su ser (parte de la sopa primordial que oscila entre lo dos estados siguientes), de su compleja acción mental (forma o constitución de su cuerpo, configuración y la percepción de la realidad) y de su voluntad (que puede desenvolverse en ámbitos como dominio o poder, como acción materilizadora o objetivizadora, es decir punto de acción de las dos anteriores, es el paso al acto de los dos momentos anteriores, es el “hacer” sobre la realidad), todo esto deviene en un acto creador (creación) tanto del valor, de las imágenes (construcción y estructuración del imaginario individual y colectivo) y las representaciones (signo y símbolo)el proceso de crear es a través de la sopa primordial, es creación divina que podríamos simbolizarla con el cerebro cósmico (el cuanto conjunto de redes interconectadas que están en una constante tormenta electro-química, que producen las vibraciones y matices registradas por la percepción de la realidad).

En el caso de la realidad, esta formada por pensamiento que es representada usando terminología nietzscheana en apolínea-dionisiaca, la dualidad música e imagen (que es vibración en esencia por la comunión entre representación y signo a través de la sopa primordial). Esta dualidad se manifiesta a través del pensamiento que en fondo es ser-esencia, que es energía sutil, es decir es materia espiritualizada o espíritu materializado (es un especia de panteísmo hegeliano pero sin necesidad de reduccionismo extremo).

Por ejemplo, en los estados alterados lamente vuelve a una “inocencia” de percepción, porque rompe con los moldes conceptuales y muestran el contenido vital de las cosas (las significaciones que podrían ser cementerios de estas percepciones como una morgue o una momia) cuerpo y mente se tornan informes, es decir, por lo que diríamos que se vuelve información, pensamiento vivo con consistencia real. De otra manera la mente que esta estructurada de forma “paideticamente” a ciertos contenidos y ciertas significaciones establecidas, reconoce su imaginario y por ende un nuevo material para trabajar y crear (que las dos la conceptualización y la representación son herramientas de acceso y distintos niveles como es el hemisferio racional y el hemisferio imaginativo) que en distintas momentos se interponen y chocan y la división es una división aparente pues las dos chocan en todo momento con la percepción de la realidad en distinto nivel.

“¿Qué sería el mundo sin amor? Una linterna mágica sin luz…” Goethe, en el Wheter

“La magia es la naturaleza del mundo…” Jodorowsky, en Psicomagia

“Lo esencial es la contingencia…No hay ningún ser necesario que pueda explicar la existencia: la contingencia no es una imagen falsa, una apariencia que pueda desvanecerse; es lo absoluto y, por consiguiente, la perfecta gratuidad…Todo es gratuito, este parque, esta ciudad, yo mismo…He aquí la náusea.” Jean-Paul Sartre, La nausea

“El mundo es voluntad, es dominio, es violencia, es ser, es logos, es razón, es, es, es…” Zumbido de una mosca filosófica, recordando pasajes de Shoupenhauer, Nietzsche Jodorowsky, Aristóteles, Heráclito, etc.

El hombre se disfraza, pues nos vestimos es un hecho. Adaptamos la naturaleza nuestros moldes, allí empieza todo, un personaje de la serie norteamericana Six Feet Under, Russell (no el filósofo recalco) dice algo más o menos así: “cuando salimos de la naturaleza y nos dejamos de representar como parte de ella, creamos la naturaleza humana”. Dejamos de representar nos en la naturaleza animal, para representarnos como una afirmación antropomórfica, representar naturalezas divinas (dioses, dios, semidioses, héroes), la punto de negar nuestra animalidad, incluso al hombre (como representación o medida), a dios (ateismo) o le mundo (escepticismo). Nada más cierto. Paradójicamente una mentira. Lo cierto es lo que hemos expresado, manifestado en la realidad, objetivizado en el mundo, por ejemplo las artes, la ciencia hasta mis sandalias, zapatos, mi cama, mi corte, pintura de labios, armas, etc. Ya sea para crear o para destruir, de la llamada naturaleza humana solo tenemos una serie de interpretaciones de nuestros fenómenos (al menos de las que nos percatamos). Entonces su mentira consiste en nuestras interpretaciones, conocimientos, representaciones que se valen de criteriosa priori (ya sea objetivo o subjetivo, racionalismo o empirismo, esencialismo o existencialismo, sus premisas inician con una especulación, una base a la que se le entrega una fe, por ejemplo, “la realidad es lo que percibimos por los sentidos”) para interpretar, conocer y representar el mundo, las naturalezas y nuestras creaciones. La megalomanía del mamífero con inteligencia, o mejor dicho, o mejor dicho con pantalones.

Los lenguajes humanos son engañosos desde que sus usos son convencionalizados, conceptualizados, arbitrarios. Es la tragi-comedia de proporciones épicas porque convertimos el mundo el mundo de fantasías de orden ideal (paz, amor, razón, libertad, etc. superficial) y orden perverso (violencia, angustia, odio, destrucción, etc. sobriamente enfermizas y patológicas).

Sin embargo, todo esto, nuestros lenguajes y representaciones, nuestras mentiras nos acercan a la verdad (Picasso), pues la poesía, por ejemplo nos acerca al lenguaje del ser (Heidegger) nos condena a ser libres (Sartre), ya sea a través de la música como estado puros de las cosas (Shopenhauer) y encuentro con la verdadera naturaleza, convirtiendo al hombre en su propia obra de arte (Nietzsche), porque a través del acto, llamase poético, teatral, onírico, mágico y psicomagico (Jodorowsky) encontraremos que en el hombre hay tanta mierda como oro, basura como tesoros y con una verdadera alquimia de nuestros medios tal vez lleguemos a esa piedra filosofal que nos de la naturaleza autentica.

NOTA: no he sido estricto en ningún sentido, ni en la cuestión gramática, ni en la construcción del texto, si bien fue revisado y será revisada posteriormente. Las citas no son explicitas son las que me llegaron a mi mente, siendo algunas parafraseadas. Esta más decir que la intención no es un estudio formal, sin embargo son pedazos de ensayos unidos al azar; se busca experimentar con una especia de racionalización poética filosofía poética si se me ocurre un nombre las 2:53 am del 26 de agosto del 2009.


Τετάρτη 29 Ιουλίου 2009

UNA EXPERIENCIA ESTÉTICA, SUBLIME.


“SIN EMBLEMA, Y CON IDENTIDAD”


Cierto día Teodoro extravío su reloj, aquel que había pasado generación tras generación. Con la premura de ubicarlo, buscó por todos los sitios donde pensó de primera instancia que estaría la pieza antiquísima. Cuando investigaba el paradero del objeto por una calle cercana a su casa, se topó con Jonás, un extraño hombre que era nuevo en el pueblo, quien amablemente le dijo: -¡hola!, puedo ayudarte?, te veo muy preocupado- , -si puedes, quizá-, contestó Teodoro y continuó diciendo: -has visto un reloj de oro con diamante en medio, y que lleva impreso el emblema castillo-azul?, ese es el símbolo de mi familia, ¡me hace ser un verdadero castillo-azul, un noble de corazón!-. Jonás lo miró perplejo, río un poco y comentó; -no, no lo he visto, ten con seguridad que si lo encuentro te lo entrego, claro, si vuelvo a toparme contigo, de lo contrario arrojare el reloj sin titubeos. Pero déjame decirte algo querido amigo, vez aquel hombre de allá?, el que no tiene manos, y logras distinguir aquel otro junto al mercado, el que porta esa camisa verde-, Jonás señalo al frente y acentuando su tono expresó; -percibes los colores de piel, la vestimenta, la parafernalia de todos los que caminan por la plaza?, qué es lo que tu crees que los hace ser humanos?-, -cómo preguntas eso, tal vez que tienen brazos, visten y hablan-, expresó nervioso Teodoro. Tú crees entonces que si un hombre carece de extremidades, se encuentra desnudo, tiene problemas para hablar, o en todo caso es mudo, y no porta una joya ostentosa en el pecho, dejará de ser un hombre?- manifestó el forastero. -Bueno viéndolo así, en esos términos, no, no lo creo, lo es todavía, es un hombre, si-, repitió el mismo sujeto que había perdido su reloj y hasta hace poco no podía pensar con claridad por la desesperación. -Entonces nos queda claro- acentuó Jonás, -lo que hace al hombre ser lo que es, no es otra cosa sino lo que comparte con los demás hombres, o sea lo general, no lo particular, el hombre es lo que es por su pensar, por su forma, por su naturaleza-. Ese fue el mensaje de Jonás y terminó diciendo con una sonrisa sincera; -tu reloj no te da el nombre, mucho menos el nombre otorga validez, verdad, esta última radica en tu presencia, en tu pensar, en tu sentir. Cuando dejes de buscar tu reloj te habrás encontrado a ti mismo Teodoro, porque apreciaras el valor que se encuentra en el hecho de vivir como un ser humano, simplemente con la conciencia de serlo-.

LA CONCIENCIA DE SER



En esas viejas caminatas del parque a la casa siempre pensaba en el futuro, y a la vez lloraba porque creía en un cierto pasado y reprochaba por su partida. También amaba un presente, que ahora es mi pasado. Con el tiempo descubrí que poco importa lo ocurrido sino más lo valorado, lo asimilado y comprendido. Mi presente fue aquel futuro, ya pasado, porque el tiempo es en sí mismo un flujo indivisible, un continuo, mero y neto devenir. Si de algo estoy seguro es que siempre intuí la experiencia milenaria de ser uno con cada la nada. Entiéndase, pues, de ser tiempo eterno que se disuelve en el instante.

Τετάρτη 1 Απριλίου 2009

ENSAYO PARA TALLER LITERARIO


Sin duda la historia del continente americano es como una narrativa bifurcada entre el mundo de nuestros antiguos y el de los de allá, el de los del viejo mundo y su historia legitima, válida, certera, cuya validez es otorgada por los afanes propios de la única y certificada razón humana, por lo menos en cierto modo eso han declarado por siglos los portadores de esta supuesta verdad. Que seria de nosotros si pensáramos como los mayas, los Incas, los Siux, en lugar de pensar como lo griegos, o en resumidas cuentas como los europeos? Tratando de adentrarnos en este punto objetivamente, se puede acotar que en primera, tal división, dependiente a una forma continental, lo aceptamos es real, pero atendiendo a los cánones más precisos y sinceros de la razón, es arbitraria. Decir que la humanidad ha estado encindinda en su pensamiento desde sus albores es una verdadera falacia. Sin embargo, más que naturalezas distintas, a este respecto hay constituciones diversas en una naturaleza igual. Así pensar distinto en culturas diferentes es una realidad concreta, comprobable y actualizable, eso no lo ponemos en duda.

El pensamiento Latinoamérica ha pretendido, darle un sentido bien particular a la realidad; la forma de entender la realidad en Latinoamérica. La filosofía y el entendimiento en nuestro continente ha sido concreto, experienciable. Si, hemos imitado los modelos, los paradigmas de otros lugares, lo hemos hecho, pero aquí nos hemos preocupado por indagar lo que tenemos a la mano. Un problema grave quizá sea la mezcla ideología presente en nuestra tierra Americana, porque contrario a lo que parezca, específicamente en lo de corte religioso, el cristianismo mezclado con las formas mentales de los propios de América han creado híbridos mentales extraños y en ocasiones tendientes a la confusión sobre la comprensión de la realidad, cierto es que esto ha ocurrido en todo el mundo- la heterogeneidad cultural , aunque creo que lo anterior es ya un pleonasmo- , sobre todo en los países donde su historia marca los vestigios de un pueblo conquistado. En sus modelos puros la religión occidental, el gran sistema occidental no deja de ser igualmente confuso, en lo particular preferiría el llamado modelo religioso arcaico y pagano de los autóctonos de América latina, va más acorde para los de carácter salvaje y actitudes rupestres.

Este compendio, las ideas marcadas anteriormente, lo vemos en la literatura Hispanoamérica, así como en la filosofía y en el afán científico. En el bloque intelectual latinoamericano están presentes medularmente estos dos apartados, el encuentro entre dos mundos, los llamados viejo y nuevo. El fantasma del encontronazo entre dos visiones una redentora y otra en comunión con la naturaleza sigue vagando hasta nuestros días. Que fascinación pueden guardar los lugares recónditos de nuestro continente, que bella o hasta grotesca forma guardan los sitios cercanos a nuestro ambiente nuevo, que nos llaman tanto o nos aterran tanto que aun así roban nuestra atención como para dedicar nuestro tiempo a plasmar historias sobre ellos o a leer sobre las que han dejado otros?. Quizá por que son nuestros, nacimos en ellos, eso dirían muchos. Pero nosotros no creemos en el nacionalismo, mucho menos en el tradicionalismo como panacea para los males actuales.

Es que, si un hombre llega un día a una tierra con matices de dos mundos distintos que dan vida a uno solo, se allá ante un dialéctica tripartita, su tesis, su antítesis y su síntesis. Esta espiral sin fin muestra el resultado del movimiento en la cultura y con él, la dinámica total o parcial de la ideas de las naciones, de los pueblos, hasta de las pequeñas localidades y en efecto del hombre particular. Ahora con esto como respaldo, podemos hablar un poco del esbozo que pinta a los pueblos de nuestro país. Pedro paramo sin duda es un ejemplo claro de ello. No pude evitar pensar al darle una leída por sus pasajes, en la serie de referencias implícitas y explicitas a los puntos clave que construyen el diagrama de la vida en las provincias pequeñas de México. No sólo la vida de estas pequeñas comunidades, sino lo movimientos internos de los hombres que las habitan.

Se dice que así como el lenguaje de un hombre es el límite de su capacidad para trasmitir ideas. Así su pensamiento es el limite de su actuar. Las historias de las pequeñas comunidades en México, las que marcan con claridad el tono de esta bifurcación cultural de siglos, ejemplifican a pique el modo conductual, la psicología toda del hombre de Latinoamérica y más concretamente del mexicano. El mexicano es producto de su historia. Bueno se nos puede reprochar que todo hombre es producto de su historia, más ahora de su pasado. Si claro, lo es, pero en el pueblo mexicano ese pasado retumba con estruendo, y ello por el peso de las culturas prehispánicas.

Por ejemplo los europeos, han sido por lo general los portadores de los movimientos históricos a nivel mundial. Casi todos lo sucesos de peso en la historia del hombre , por lo menos desde hace unos mil o quinientos años se han suscitado allí, será eso cierto? Evidentemente no. No hace falta decir lo que es de facto y teoréticamente en la ciencia histórica. Con esto cabe mencionar el por qué ligar esta noción del pensamiento latino y europeo hacia el carácter para abordar las situaciones prácticas de la vida, específicamente en un relato. Simple y sencillamente porque ese tono de particularidad, de circunstancialidad esta presente en la literatura Latinoamérica, quizás esta sea una afirmación aventurada, será mejor decir que por lo menos esto esta presente en Rulfo.

Ahora bien en Borges, encontré una fascinación insondable, y lo es porque, el motor de su Aleph, de su escrito, no es otro que el misticismo puro. La kabala de la tradición judaica. Los principios kibalionicos. Como olvidar todo ello. Sincerándonos diría que ya había olvidado este toque místico y vivencial. Creo que la verdadera filosofía será siempre misticismo puro. Hay ciertamente dos tipos de filosofía en resumidas cuentas la descriptiva y la prescripta, la que muestra el hecho con su respectiva diferencia, o sea tratando de ser imparcial, y la que dice cómo debiera ser la cosa, la cual jamás será imparcial. Pero el misticismo, oh mi Dios!, eso si que es filosofía. Es que nada más basta con darse cuenta donde empieza la actitud de querer saber, en las cosas simples.

Un punto donde se contemplan todos lo puntos. Una idea casi para tratar de mil modos. El modelo mental de nuestra sociedad poco valora lo místico, en cambio lo desvalora explotándolo, dándole un sentido banal, absurdo, estático, caduco y bastante pedante, o sea es todo menos místico, hasta luchadores hay que se llaman “el místico”, hazme el cabror fravor. Donde surgió el misticismo y como se liga a la filosofía? Pues eso si quien sabe. Pero lo cierto es que todo sistema filosófico por lo menos desde la historia del pensamiento griego, si nos atenemos al canon, hasta quizá entrada la filosofía contemporánea ha guardado un aspecto místico. Lo filosófico siempre será un misterio que el hombre quiere tocar en aquello que llama realidad, amen. Pero, quisiera compartir en este sentido el postulado elemental de la filosofía hindi, la realidad fenoménica es ilusión, pero ilusión, no porque no sea real, o sea, que no sea, si no que en resumidas cuentas no es esencial. El mundo fenoménico es con seguridad mi representación, tu mundo es con seguridad tu representación, habrá representaciones colectivas?, tal vez.

Un ejemplo de una representación colectiva es toda una construcción normativa sobre la ontología de las cosas, sobre lo que es y lo que no. De allí hacia lo moral, que en esencia ese es a veces nuestro mayor problema, precisamente ese. Podemos hacer grandes sistemas científicos, pero poco importa eso si no tenemos en lo de facto un sentido exacto de nuestras acciones. Como decía Wittegstien al final del día, esto es una paráfrasis, poco importa tanto análisis lingüístico si ello no nos ayuda en nuestras vivencias habituales, en lo humano.


Hace poco, dentro de esas ocasiones en las cuales parece uno percibir un desvanecimiento de la narración, o secuencia del día, la serie de sucesos ordenada, bien definida, nos llego la sensación, franca, seca, de golpe, de la chispa que seduce a apartarnos pronto y, curioso decirlo, sensatamente de la razón. De qué modo? Del único plausible para los contornos que dan vida a la estructura estable de tal cadena de sucesos vividos, o sea, usando el don del apartamiento de la propia idea de ser y estar en un sitio. La conciencia es conciencia de sí. Nosotros, cuando nos percibimos, entendemos primero que somos y de allí decimos yo y lo Mio, lo esto, lo otro. Bien, pues partiendo de la causalidad de los eventos que nos rodean, se dice que percibimos el mundo y sus espacios, siempre desde lo que vamos siendo. La continua formulación de un ente inmóvil, es por decirlo así, absurda, que la esencia misma de la percepción es movimiento, no se da lo estático, porque percibir es ya tomar en cuenta algo nuevo, o viejo, pero de nueva cuenta, una vez más. Queda dicho así, que mencionar al hombre como hacedor de mundos es ya una verdadera realidad. Como representa el ser humano su vía, o su vida? Como quiera hacerlo y punto. Es fascinante ahora que tocábamos esas ideas de lo místico y las formas culturales, que ya de por sí, estas dos están muy ligadas, o lo han estado a lo largo de la historia; seria pertinente abordar por ejemplo el apartado histórico-cultural de los códigos, o de aquello de desvelar la verdad. La verdad sobre todo. En este instante que uno hecha cuenta para tras y nota como el flujo, de los días camina sin tomar previsión alguna, nos damos cuenta con seguridad como el compendio de saberes de la ciencias y sus supuestas verdades no causa cosa más que gracia, y pensar que vivimos y decidimos cosas importantes, para nuestros mundos personales a base de estas tablas de verdades creadas por ajenos en tiempos distintos y con necesidades bien diferentes.

Desde que tratáramos de entender como va modificándose, la conducta y el lenguaje, y no sólo ello, sino que pusiéramos empeño, esfuerzo aguerrido en esgrimir el primer punto, el cimiento que erige, que edifica la torre de babel, la desarmoniza humana. Qué verdad se esconde tras de el código que nos hemos dado los unos a los otros. Pero mira que hermoso es pensar en la absoluta nulidad de espacio-tiempo. Será acaso la mente la decisión de una y otro? en lo personal no puedo dejar de pensar en que el problema central de la filosofía siempre ha sido, es y hasta cierto momento será, no otro que , nótese bien esto, crear o creer que hay ya de suyo un conflicto entre lo uno y lo múltiple y de paso uno que ve tal conflicto , yo ser individual me digo hay sujetos, hay objetos y son cosas distintas están en un lugar, en un tiempo, por y sí solas y yo queriendo verlas, tomarlas tal como son, o por lo menos eso creo, eso es conocer. Si el hombre no estuviera en sí mismo, qué serian de esas cosas, de esas situaciones, pobres realidades dejarían de ser sin mi presencia. Por eso a los filósofos se les ha tildado de locos o hasta de enfermos mentales. Aunque si estas situaciones actuales son la apreciación concreta y para abordarlas hay que estar lucido, yo si prefiero la locura, sin dudarlo más.

Con antelación decíamos que gran parte del constructo de nuestro entender más básico no es innato sino que se aprehende y gracias a los modelos impuestos. Cabe notar que es precisamente el método científico, ese neopositivismo, que vio sus orígenes con el positivismo de Comte, y más atrás con el empirismo de Locke, de Hume y otros célebres y renombrados filósofos políticos y gnoseologos, de la elite del pensamiento inglés, el que dio frutos a tal índole que desembocó en nuestra Gaia ciencia, va. Todo ello lo entendemos porque tenemos un código, un código implica ya un entendimiento pero su supuesto más importante bueno no es otro que la ignorancia, porque tal código existe para ser descifrado y no por todos, sólo por unos, o sólo en un momento particular, es una parcelación del conocimiento. La filosofía es producto de la cultura y por tanto circunstancialmente es entendible el surgimiento espacio-temporal del análisis lingüístico, reflexionar sobre el lenguaje. En este mismo orden de ideas, podemos hacer mención y esto es algo muy evidente, que la filosofía no se reduce el lenguaje, el estudio de los temas no puede supeditarse al análisis lingüístico únicamente. La filosofía va más allá del desglose conceptual. Lo anterior lo mencionamos porque, sea como se le pueda calificar, de bueno o malo, a esto, la cuestión es que la filosofía de hoy es árida, rígida y para cuestiones practicas inservible, o no, no hay que se tan drásticos, la hacen parecer así- es imposible no meter un calificativo- , pero es todo lo contrario si se le aborda con presión, así podría ser la medicina para el alma enferma, por evocar a los antiguos.

Otro modelo mental, esta en la convivencia próxima. Ahora que esta de moda el bombardeo mediático, y ya que un punto medular de esta juego de ideas fue el cristianismo en América y su desglose conceptual en la mente del latino y sus formas de comunicarse, se puede acotar, lo que de hecho siempre ha estado presente en casi todo escrito que hable de una realidad social en nuestro continente, la familia. La especie, la raza, las pasiones naturales, le fuerza del instinto, el tiempo y la brevedad de la vida humana son cuestiones que hacen reflexionar al hombre, porque así, su razón se conflictua con sus deseos y pasiones. La misma unión entre el hombre y la mujer es necesaria para la procreación, es necesario para que subsista la vida de orden racional, para que avance la sociedad, no se diga la civilización. Las instituciones que conforman a la sociedad, son mutables, porque todo muta, y son variables, porque en el mundo material todo es múltiple e inparticipable. Por eso la cultura hace que las familias varíen, y se entiendan de formas distintas; poligamia, monogamia, y otras más formas de relacionarse, pero siempre se busca una norma que regule el comportamiento, la idealidad de la institución familiar. El punto primordial para la compresión plena del fenómeno de la familia o en su defecto de los problemas que consumen a esta se definen en la cultura, en la percepción individual pero sobre todo en la idealidad, en lo que debería ser, a diferencia de lo que de hecho es. Tanto la educación, el desarrollo psicológico, físico, intelectual, la calidad moral, las virtudes humanas, todo ese compendio de satisfacciones, se desenvuelven en lo que se da por consenso, pero bien sólo comprendido más la naturaleza humana podemos saber cuál es la mejor manera de relacionarnos como hombres y mujeres, Ahora bien, tomando como premisa fundamental que la familia no tiene una estructural universal ,es decir, no se da de una sola forma o no se da de la misma manera ni a través del tiempo, ni entre culturas distintas y a veces ni siquiera entre miembros de una misma sociedad. Lo que cabria preguntarnos es por ejemplo; cómo se da entonces la diversidad mental para formar y abordar en esencia la problemática de la familia?

Discutir sobre todo aquello que tenga que ver con el tema de las percepciones en el hombre o puede sonar netamente arcaico o hasta en su momento altamente carente de relevancia o significación, dado el desgaste que se le ha hecho al tema. Obviamente resulta, como varios temas esenciales en la vida del ser humano, complejo, ligado a esto es siempre como se ha visto pertinente realizar una investigación acerca del proceso, o de los procesos preceptúales en el hombre. Ciertamente parece que la única forma, o la más viable que tenemos para conocer el mundo es nuestra experiencia individual, esta experiencia con sus respectivos matices nos proporciona el conocimiento del mundo, la significación del mismo se la da el hombre. Durante todas las vicisitudes que nos recurren en nuestras experiencias, hay varias ideas o ciertos puntos que bien servirían para esbozar los lineamientos que dan pie o estructuran las experiencias humanas y la misma mente del ser racional. Cierto es que el factor de la concepción del tiempo en nuestra conciencia llega a momentos ser sumamente arbitrario. Pero mas arbitrario aun es la calidad de significación que le da una mente inquieta a la realidad externa, extramental y en ocasiones también intramntal, es decir, en el sujeto mismo en toda su fisiología. Respecto a si es posible un punto con todos los puntos, o una vivencia de nulidad, de parcelación tanto cognitiva como ya expresamente sensible, habría que experimentarla, de nada sirve conceptualizarla.

Roberto Fernando Tarratz Rodriguez